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El problema de Juan Carlos y Corinna se llama divorcio

Juan Carlos y Corinna
Creo que Juan Carlos I, rey de España por la gracia, ha cometido un error imperdonable en el “asunto Corinna”. No tengo nada en contra de que tenga amantes (que era un rumor que ya corría por el país desde hace años, chascarrilllos de campechana admiración habitualmente), y desde luego no le voy a culpar por cambiar a su ya anciana señora por una alemana de bastante buen ver, eso es un problema particular de Sofia y Juan Carlos entre si y consigo mismos.

Donde creo que se sitúa el matiz es en el momento en que nuestro campechano monarca no es un follarín de los bosques que tiene esposa y picotea alegremente de flor en flor, nuestro campechano monarca (presuntamente, señoría, siempre presuntamente) parece que ya no comparte su vida con su ex-amada esposa y reina Sofia de Grecia sino que ahora tiene otra pareja sentimental.

Bien, eso en España se llama estar divorciado. No es malo, hay tres divorcios por cada cuatro matrimonios en España, la ley lo recoge como una opción. Igual que vas y te casas, pues vas y te divorcias. El amor no es para siempre, hemos cambiado desde entonces cariño, la verdad es que no te soporto querid@. Me parece bien todo motivo, incluso el motivo de que Sofia esté más anciana y a Juan Carlos todavía le den ataques de furor pélvico que solo puede saciar en un cuerpo de mejor presencia.

Hay mucha gente que prolonga un matrimonio irreal en España, bien porque tienen hijos que cuidar que podrían traumatizarse, bien porque no pueden permitirse el divorcio, para no dejar en el arroyo económico a la parte de la pareja (casi siempre ella) que no tiene medio de ganarse el pan. Todo eso (que son por otro lado excusas de mierda) en el caso de Juan Carlos y Sofia no ocurre, sus hijos son mayores y ya saben lo que pasa, les pagan todos los gastos y ninguno de los dos se gana ni tendrá que ganarse la vida.

Solo hay tres causas por las que Juan Carlos no se divorcia de una vez:

  • Le avergüenza y no quiere que sepamos lo suyo. Vamos a descartarlo por evidente. O no era así, o ya no lo es hace un año al menos. Podemos alegar que sea idiota y pensará que no se iba a saber. Ese camino no mejora el asunto.
  • Cree que los reyes no se divorcian, es decir, cree que los reyes son algo diferente del resto de la sociedad. Que tienen reglas diferentes, Juan Carlos no cree en la monarquía democrática entre iguales, hay muchos que tampoco lo creen, pero son republicanos, si el Rey no se cree la película de una monarquía donde el monarca no es uno diferente sino uno más con un rol específico tiene un problema. Y el problema es él. Y la solución se llama república.
  • Juan Carlos no cree en el divorcio en general, no comparte la legislación española, no admite las reglas que nos hemos dado. En ese caso, por un lado está insultando a los divorciados del país (que son una masa considerable, una de ellas se sienta a cenar con él en nochebuena) y por el otro desprecia un aspecto no menor de nuestro ordenamiento jurídico. Esto le invalida para ser Jefe de Estado, al menos uno no elegido democráticamente. La monarquía se basa en un Jefe de Estado neutral que representa a la sociedad.

Podría criticar a Sofia, mucho, primero por ser un pésimo ejemplo de mujer para las maltratadas, haga lo que haga tu marido, tu no te divorcies, segundo por soportar esa evidente humillación pública. Pero claro, el chollo de ser reina entiendo que es difícil de dejar, aunque te paguen una indemnización considerable.

En un tema absurdo Juan Carlos se ha situado fuera del terreno de juego admisible en su conducta. Es como un ministro de trabajo con una empleada de hogar sin contrato. O una ministra de asuntos sociales de la que dependen las políticas de apoyo en caso de divorcio y lleva 13 años sin divorciarse de su pareja.

Juan Carlos, o te divorcias de una vez, o abdicas o te republicanizamos. Querido. No será de repente, pero va a ir siendo.

Y no he dicho Urdangarín hasta aquí, pero de pensar que las leyes son para los demás se sacan muchas conclusiones.

PD: Felipe, tienes 45 años, un padre haciendo idioteces, una hermana con un marido con negocios más que discutibles, media oficina de la casa del Rey pasando por el juzgado a declarar sobre un montón de cosas. Si no tienes nada que decir sobre algo de todo esto, no puedes ser ni presidente de la comunidad de vecinos de la Zarzuela.