La correcta y racional decisión de Rajoy

El gobierno de España, y su presidente, han optado por dejar hacer al parlamento y gobierno catalán esperando a que convocase la consulta del 9 de Noviembre para recurrir la misma y esperar a la decisión del Tribunal Constitucional.

La decisión de optar por esta estrategia es perfectamente lógica, primero porque, permítanme expresarlo con las convenientes precauciones, todo apunta a que el Tribunal Constitucional puede negar la realización de la consulta y segundo porque todo indicaba, tal como el propio Artur Mas había manifestado en numerosas ocasiones, que el gobierno de la Generalitat no quebrantaría la legalidad y acataría la posible suspensión e incluso, al menos de inicio, la prohibición buscando una salida con unas plebiscitarias y puede que esperar unas nuevas mayorías en el parlamento de España.

Una posible impresión es que Artur Mas jugaba de farol con la consulta buscando una oferta de salida del embrollo, o incluso de un modo más cínico aún, solo quiere poner cara de “yo he cumplido intentando todo lo posible”. Esto depende de si crees que Artur Mas ha impulsado el famoso proces o es un actor que juega a esto porque se lo ha exigido la sociedad catalana.

Así que analizando la posición (la jugada) de Mas Rajoy ha visto la apuesta de Mas, ha enseñado la jugada del recurso y ha ganado la mano. Si esto fuera mus o poker la estrategia sería perfecta y maestra. Nada que reprochar salvo su escasa elaboración, tengo mejor mano y acepto la apuesta que me pongas.

Incluso en el “juego electoral” Rajoy es posible ganador, sus actos y su actitud le genera rechazo en Cataluña (y posiblemente Euskadi) que es donde peores resultados electorales tiene, incluso sus escasos votos allí podrían fidelizarse.

Podríamos pensar, yo de hecho incluso lo he afirmado, que Rajoy ha tomado la decisión correcta si analizamos esto como un juego.

El gobierno debe atender a la sociedad.

Pero gobernar no es un juego de ganar o perder. Rajoy no es un apostador, ni simplemente el presidente de su partido político, es el presidente del gobierno, también el presidente de los que no le votan, incluso de los catalanes y catalanas que no le votan, incluso de los catalanes y catalanes que no le soportan y se quieren marchar. Y tiene obligaciones con ellos.

Rajoy, y su gobierno, no tienen desde luego que darle a todo conjunto social que reclame algo lo que deseen, pero desde luego tiene la obligación de escuchar las demandas y actuar proponiendo soluciones.

Es evidente que la sociedad catalana está planteando unas demandas (sean las que sean) y reclamando una respuesta. O bien consideras que la demanda de independencia está sustentada en otros problemas y les ofreces una solución (reforma fiscal, federalización, blindaje en las competencias y decisiones, etc) para estos problemas, o bien consideras que es exclusivamente una petición de secesión ante la que la única respuesta nunca podría ser “pues no va a ser porque el resto no queremos”.

Rajoy tiene la responsabilidad de dar una salida a la situación social en Cataluña, pero por desgracia un gobierno tan inerte como el actual solo proporciona la esperanza en el final de una legislatura espantosa y que sean otros los que atiendan los muchos problemas que España tiene. Este órdago a los votante puede tener consecuencias malas (un parlamento muy inestable donde nadie gobierne) o espantosas. El primer partido político de España fía todo a una pronta e improbable recuperación económica que les premie.

Casinos que hacen trampas.

De un modo bastante repulsivo, en mi opinión, un sector político defiende que “la independencia es imposible según la legalidad”, lo que equivale a decir que juegas con una baraja marcada y la banca (la opción unionista) siempre va a ganar, lo que lleva a un único camino, romper la baraja.

Ese es el desafío que cualquier catalán entiende del gobierno de España hoy y el motivo por el que una consulta para “no sabemos bien que” tiene tanto apoyo popular. La necesidad de saber que no estas jugando ante un tahúr. Los catalanes mayoritariamente quieren saber que no les están tomando el pelo, no comparto el medio para averiguarlo pero comprendo la motivación.

En todo caso, la teoría de la imposibilidad es manipulada tanto por los unionistas (que están en la fase de negación), como por algunos independentistas que usan la teoría del “muro” para justificar llevar a máximos sus posturas sin perder apoyos internos.

Desde luego, en mi opinión, negar el problema esgrimiendo la ley es una estupidez porque Catalunya puede independizarse de modo democrático, esté o no escrito el procedimiento, y sin necesitar ⅔ de voto en España para reformar la constitución, si el parlamento catalán declara la intención de independizarse del estado español con una contundente mayoría bajo unas reglas que España y la UE no pudieran rechazar por absurdas (como marcar unas condiciones al resto de forma unilateral) es evidente que el camino ya sería directo a un referéndum final para convalidar dicha decisión.

La realidad es que probablemente nadie quiere este camino y por eso todas las partes niegan su existencia. Hasta el día en que sea la única opción.

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Vacaciones en Siria

Dentro de unos años, reconocemos que hicimos algunas cosas mal con Siria, pedimos perdón, decimos cuánto lo sentimos, que ni nosotros ni nuestras sociedades somos así, y asunto arreglado

La comunidad internacional está de vacaciones en Siria. Se ha alojado en el cómodo hotel de la equidistancia. Se pasa el día entre el cálido sol de las playas del cinismo y el bullicio de los chiringuitos de la hipocresía. Como sí fuera verdad, sigue hablando de guerra, de conflicto civil y del derecho a defenderse. También les pide a unos y otros que dejen de matarse. Pero a los sirios los están asesinando dos veces. Primero los ejecutan los bandos en conflicto con sus armas. Después, nuestros gobiernos los rematan con sus palabras huecas y comunicados exculpatorios (cuando se dignan a mencionarlo).

Siria es un campo de concentración. Los sirios son prisioneros que suministraban trabajo barato para un dictador corrupto que ya no los quiere. No es una guerra. Estamos ante otra fase de una larga y planificada operación de ocupación y exterminio.

Hoy Siria es un Estado militar donde se persigue al disidente hasta obligarle a emigrar, sólo existe la versión oficial y la crisis también golpea con dureza. Lo preside un Bashar al-Asad que sólo tiene un obsesión: mantenerse en el poder, cueste lo que cueste. La guerra supone otro paso en su permanente campaña electoral para evitar que el pueblo sirio acabe con décadas de dominio de la dinastía Assad.

Los extremistas islámicos (ISIS) también están en campaña. Están usando Siria como su oportunidad para recuperar el liderazgo perdido entre los musulmanes cueste lo que cueste, aunque el precio sea el sufrimiento de una población que les importa muchos menos que matar al enemigo.

El día que empecemos a llamar a las cosas por su nombre, a lo mejor los sirios podrán albergar alguna esperanza de dejar de sufrir por ser un pueblo pobre, sin petróleo y gobernado demasiado tiempo por corruptos e idiotas.

La operación de exterminio en Siria arrancó con una mentira: una guerra del estado de Siria contra el terrorismo. Fue la manera de convencernos de que no se iba a matar civiles, se entraba a aniquilar crueles terroristas. La comunidad internacional otorgó su consentimiento callando. Cuando se supo la verdad ya era tarde, no le importaba a casi nadie.

Para seguir justificando la masacre, se fabricó otra mentira y se facturarán las que hagan falta. Se nos contó la historia de que los rebeldes son o miembros de la CIA o feroces terroristas. Tampoco era cierta. El pueblo sirio reclamaba apertura y democracia. Tampoco parece importar demasiado.

Assad es nuestro aliado y le daremos la cobertura que haga falta. Diga lo que diga Obama, parece claro que el negocio de la guerra contra el terrorismo de George Bush no ha terminado y no es exclusivo de Occidente. Sigue por otros medios, factura miles de millones y continúa justificándolo todo. Dentro de unos años, reconocemos que hicimos algunas cosas mal, pedimos perdón, decimos cuánto lo sentimos, que ni nosotros ni nuestras sociedades somos así, y asunto arreglado. En política internacional conviene ser así, prácticos.


Cuando terminen, les recomiendo leer este otro artículo sobre un asunto completamente diferente pero mucho más entretenido, hasta les da para mencionar a Hitler. En realidad Siria es un conflicto que no le importa a nadie, al menos hasta que los muertos sean culpa de Israel.
Hay dos millones de refugiados sirios, más que la población total de Gaza, sin contar los que aún están dentro del país.
Si, este es un artículo simplista…

Voy a cometer el error de seguir hablando de Gaza.

No voy a entrar en las raíces históricas del asunto, desde la descolonización de Palestina hasta aquí la suma de errores, idioteces, masacres, guerras y odio es suficiente para que cualquiera pueda construir sin mucho esfuerzo un relato al gusto donde israelíes, palestinos y árabes sean culpables según tus preferencias. Ni siquiera hay que manipular mucho, escogiendo adecuadamente los hechos todas las partes pueden parecer igual de asesinos, víctimas o verdugos. Para cada matanza de refugiados palestinos hay una bomba en un restaurante o autobús, para cada ocupación una agresión militar, para cada acción militar una amenaza. No queda una sola persona viva responsable de las fases del nacimiento de Israel, quién tuvo la culpa de qué es ya irrelevante para la solución, todos los actores han nacido dentro de la situación actual.

Pero aquí están, Israel ocupa Gaza (y Cisjordania) y los palestinos no quieren que estén allí. Esto es un conflicto que ya ha pasado por la ONU y suficientes cumbres internacionales como para que nadie más quiera poner interés. Sobre los acuerdos de Oslo se pueden encontrar referencias culpando a los palestinos e israelíes de su fracaso. Parece como si todos hubieran ya concluido que no hay acuerdo posible e ignoren a las partes. Las uvas están verdes parece decir la comunidad internacional pese a lo atractivo que es para un político egocéntrico (como casi todos) apuntarse el tanto de "pacificar" el problema. Nadie quiere volver a intentarlo.

La situación actual

A día de hoy, Israel ocupa militar y políticamente Gaza y Cisjordania que además están divididas entre si. Hay un grupo de palestinos (por ser generoso y no decir que es Hamas al completo) que opta por buscar una solución mediante el hostigamiento "militar" con lanzamientos de cohetes y actos como secuestros. Existe un problema oculto, Gaza, en su dibujo actual es un estado inviable, apenas una enorme ciudad donde no posible crear ningún tipo de economía que sustente sus muy numerosos habitantes. Cisjornania es curiosamente un problema menor de momento.

Mi opinión personal es que los palestinos son los más equivocados, porque con la estrategia de confrontación "bélica" no van a ganar jamás a un ejército como en el de Israel. Cada cinco años más o menos alrededor de mil palestinos mueren y se destruye gran parte de sus infraestructuras en una incursión militar de varios días provocada como respuesta a algún acto terrorista o lanzamiento de cohetes, lo que está pasando en estos días. Aún en el caso de tener razón es complemente inexplicable, tus actos conducen inevitablemente a la muerte de un montón de tus ciudadanos, y los repites, una y otra vez, esperando que en algún momento el más fuerte se rinda en la pelea abierta.

El camino de tener interlocutores moderados es mucho más prometedor, Gandhi o Mandela no vencieron luchando, sino al contrario con posiciones de denuncia antes un enemigo más fuerte que ellos. Los palestinos escogen (hasta que me demuestren lo contrario, a Hamas lo han elegido votando) hacer caso a los que les dirigen a la lucha armada y la derrota continua. Pero el camino de la lucha "pacífica" no se abre, tal vez demasiado odio por demasiado daño sufrido puede explicarlo, mucha gente lo justifica así aunque yo sigo sin entenderlo porque el resultado es negativo para tus intereses.

He dicho equivocados y no culpables porque aquí culpa tienen todos los participantes y los que sin participar directamente tienen relación (EEUU, Egipto, UE, Irán, etc.).

Israel también se equivoca, claro, primero por quedarse con Gaza en vez de pasarle a Egipto el problema y que un amigo dictador militar eficaz vaciase la franja repartiendo a los palestinos a lo largo de Nilo (solución salvaje, pero menos que bombardear civiles como hacen hoy en día). Segundo, una vez que se queda con Gaza se equivoca con la gestión del problema, o al menos escoge la gestión que le genera menos problemas internos pero más problemas externos porque éticamente tiene una peor defensa.

Palestina está ocupada por Israel, de modo que no se puede asimilar las agresiones desde Gaza con una agresión entre estados, Israel no puede reclamar a Gaza que evite que grupos incontrolados disparen contra su territorio porque no existe estado palestino, ni policía palestina, ni ejército palestino para poner orden. A lo mejor si existieran tampoco lo evitarían, pero eso es política ficción. A día de hoy Gaza es territorio bajo control de Israel, lo que tiene Israel es un problema de orden público interno en un territorio habitado por gente abiertamente hostil con su estado.

Ante el problema que sufre Israel (secuestros y lanzamientos de cohetes) Israel tiene derecho a defenderse, pero con un cuerpo policial y acciones que no sean indiscriminadas (como lo es bombardear barrios completos), lo normal en el primer mundo sería investigar quién es el culpable, donde están esas armas y detenerlos. Por supuesto, un cuerpo policial israelí recorriendo Gaza investigando crímenes y agresiones para detener a los líderes de las revueltas puede aspirar a bajas numerosas y un coste elevado (no creo que mucho mayor que el coste militar israelí en todo caso). Es poco probable que haya una enorme masa de voluntarios israelíes apuntándose para ese trabajo, y no imagino a un gobierno de Israel creando un cuerpo policial armado de miles de palestinos porque no se fían de ellos (con motivos, todos los potenciales empleados han debido sufrir un bombardeo en su vida).

De modo que Israel sabe que tiene derecho a defenderse, y como no quiero aceptar el coste de hacerlo del modo "ético y proporcional" lo hace de un modo brutal, usando bombardeos para detener supuestos delincuentes (los que ordenan los secuestros y lanzamientos de cohetes) y para eliminar las lanzaderas de cohetes. Y cuando ya ha llegado a donde puede con los cohetes envía los tanques, de este modo reduce sus bajas humanas, y no tiene coste interno alguno las vidas de palestinos, el odio mutuo es suficiente como para que los israelíes consideren que bombardear civiles, familias y niños está justificado incluso con una diferencia militar de muchos órdenes de magnitud, Israel no necesita ser brutal para conseguir sus objetivos, pero la vida de 100 soldados israelíes vale más que la 500 palestinos.

Israel puede hacer semejante salvajada sin convertirse en un paria internacional porque los palestinos ofrecen una imagen de no ser un interlocutor valido para soluciones dialogadas (vuelvo al punto anterior de su error) así que ante un escenario donde "algo hay que hacer" para detener los cohetes y secuestros el resto del mundo mira hacia otro lado y deja a Israel su dosis de "castigo" periódica, los gobernantes ponen cara de preocupación y dignidad por las víctimas, nada que una dosis de hipocresía no pueda disimular ya que Israel es suficientemente rápida haciendo el daño preciso para poder retirarse en el plazo de una o dos semanas. Israel puede bombardear porque nadie tiene una solución mejor para frenar los cohetes y los secuestros.

Soluciones

En la situación actual, ninguna. Parece que están en un punto de equilibrio del que todo cambio va a peor para las partes a pesar de todo lo malo que es el punto actual. Soy enormemente pesimista. Interponer fuerzas internacionales, por cierto, solo fuerza una pausa. En si mismo no es una solución salvo para ganar tiempo.

  • El estado autónomo de Palestina es inviable (como unión de Gaza y Cisjordania) ya que Cisjordania no es divisible de Israel por los asentamientos, y además Cisjordania parece posible sostenerse de modo "pacífico" dentro de Israel y no hay incentivo "real" para escindirla, seguramente para ambas partes, los palestinos podrían preferir ser ciudadanos de segunda en un país rico como Israel a ciudadanos de primera en una palestina libre y, posiblemente, muy pobre. Al menos yo, si fuera ellos, lo preferiría. Es fácil clamar por la libertad como bien primordial desde el primer mundo donde la comida y la vida se da por supuesta. En el tercer mundo vemos cada día como en países muy pobres el primero que les promete sustento a cambio del poder absoluto se hace con él. Un palestino en Cisjordania mira a Siria, Libano o Irak y puede pensar que aunque este a disgusto está mejor así que como ellos. La prueba, creo, es que aunque se manifiestan por la situación de Gaza no hay rebelión abierta ni ataques. Los palestinos de Cisjordania parecen creer que lo de Gaza es un problema ajeno, puede que me equivoque.
  • Gaza en si misma es imposible, por separado no puede subsistir, además de que Israel no tiene alicientes para dejarla independiente y esperar a que se convierta en base de agresiones militares continuas para tener que volver a entrar con tropas. Y en la situación actual la "asimilación" que Israel practica con Cisjordania no es posible en Gaza. Distribuir la población hacinada en Gaza por el resto de Israel para hacer que puedan vivir de algo es un riesgo inasumible porque es repartir "potenciales terroristas" por todo el país. Israel está condenada a sostener una bolsa inmensa de gente que le odia dentro del propio estado sin estarlo. Condenados a tener una población que no tiene más que hacer que construir cohetes absurdos y cavar túneles para secuestrar incautos sin importarle las consecuencias. Israel no puede dejar de ocupar Gaza y mientras la siga ocupando el problema se mantiene.
  • Los palestinos no tienen motivos para creer en Israel, se que parece que les culpo y que ellos tienen la llave, pero no es cierto. Podrían dejar de hacer el imbécil con cohetes que no llegan a ningún sitio y dejar de cobijar terroristas o secuestradores, nada les garantiza mejorar con ello aunque un análisis racional lo diga así. De hecho, después de eso les quedarían años de diplomacia y lucha política para conseguir algo. En una perspectiva así, ante años de estar silencioso esperando una solución te dan las piezas de un cohete y lo montas para dispararlo. En el fondo, no tienes tanto que perder, y un lanzamiento más te puede hacer sentir mejor. Además, siempre habrá un colono o un político de ultraderecha en elecciones dispuesto a provocar una reacción.
  • Hay interesados en sostener el problema, desconozco si por odio al "judío usurpador" o para evitar un estado potencialmente democrático y próspero que deje en evidencia las dictaduras de mejor o peor pinta que rodean Israel, pero hay un montón de gente dispuesta a subvencionar a los palestinos para que ellos pongan los muertos. Sin apoyo para la lucha armada puede que la situación ya hubiera sido diferente y los palestinos podrían haber optado por una lucha pacífica donde pueden ganar. Así que, toda pausa donde parece surgir la opción de un camino alternativo acaba siempre igual, con una pequeña y continua escalada hacia otro conflicto donde Israel vuelve a usar una fuerza descomunal contra civiles.

Arrebatos creativos en impuestos, subvención a incrementar reservas

Respecto de la idea de la deducción de impuestos que ofrece Hacienda a las empresas que destinen parte de su beneficio al “incremento de reservas” hay cinco opciones

a) A nuestro escasamente liberal ministro de Hacienda le ha dado un ataque de intervencionismo empresarial, y ha decidido que las empresas no saben cuanto apalancamiento deben tener ni los bancos cuando deben prestarles, de modo que juega con los impuestos para llevarles al buen camino.

  1. A nuestro escasamente liberal ministro de Hacienda le ha dado un ataque de intervencionismo empresarial, y ha decidido que las empresas no saben cuanto apalancamiento deben tener ni los bancos cuando deben prestarles, de modo que juega con los impuestos para llevarles al buen camino. Gracias Cristobal, de no ser por ti…
  2. El señor Montoro no sabe contabilidad. Pero le suena la música y le gusta el baile.
  3. Es simplemente una bajada del impuesto de sociedades adicional camuflada, como el resto de deducciones.
  4. Todas las anteriores.
  5. No saben lo que han hecho pero suena bien en época de elecciones.

Intervencionismo estatal del mejor estilo

Sobre la primera, cualquier estudiante de empresariales o MBA sabe existe “un coste óptimo de capital”, salvando imprevistos (bajada de ingresos por ejemplo) o ineptitud (no incrementar capital cuando es preciso por no querer diluir la propiedad) una empresa planifica cuanta deuda y cuanto capital quiere para que la rentabilidad por capital sea la máxima posible (http://www.expansion.com/diccionario-economico/estructura-optima-de-capital.html).

Además de eso, los prestamistas deciden hasta que punto les parece bien que una empresa asuma deuda. De modo que el ratio deuda/capital de una empresa es una decisión común entre accionistas, directivos y bancos. Montoro no está de acuerdo con ese reparto, de modo que “incentiva” el incremento de los fondos propios con deducciones a las empresas. Si una empresa con beneficios necesita incrementar sus fondos propios puede y debe hacerlo sin necesidad de que se lo diga el ministro de turno. Si teniendo beneficios prefiere repartirlos a mejora la gestión es mala gestión.

Lo más divertido es que el incentivo es bueno para las empresas mal gestionadas (les facilita incrementar sus fondos propios) e inútil para las bien gestionadas (si no necesitas más capital no lo incrementas por muchas deducciones que te den, salvo por el beneficio de la propia deducción en sí). Montoro premia a los malos gestores en estos años pasados.

El maravilloso mundo de la contabilidad

No pretendo ser un experto en contabilidad, pero la contabilidad es una forma de explicar las empresas, no la realidad de las mismas, así que “incrementar reservas” no es algo en si mismo.

Primero, las reservas (un concepto de pasivo) no dicen nada por si mismo. Si el activo explica en que aplica una empresa su capacidad económica, el pasivo explica de donde ha salido esa capacidad económica, es decir, el pasivo nos dice quien puso el dinero pero no para que se usa, como por ejemplo los proveedores que nos financian cobrando después de entregar, los bancos prestando dinero a corto o largo plazo, cuanto proviene del beneficio en curso y cuando son reservas (beneficios no repartidos) o capital de los accionistas.

Es decir, yo puedo obligar a las empresas a incrementar reservas o disminuir deuda, pero si luego lo aplican sin lógica o de un modo que no es lo que busco no vale de nada.

Veamos un ejemplo de un balance. Una empresa razonablemente bien gestionada, que financia su activo fijo con pasivo a largo (deuda a largo más fondos propios). Está empresa tiene un buen montón de dinero que aún no ha repartido de beneficios del curso, en condiciones normales pagaría el 25% de esos 90.000 y con el resto o bien lo invertiría (si le hace falta) o si no le hace falta, supongamos que ese es el caso, se lo daría a los accionistas como dividendo. La empresa genera un 69% de beneficios sobre el capital, no tiene motivos para reducir deuda metiendo más capital y dando menos porcentaje de beneficios. Porque eso no es optimizar el capital invertido.

La empresa paga 22.500 € a hacienda, 67.500 € a los accionistas y todos felices.

Pero llega Montoro y entonces un asesor fiscal razonable ofrece la siguiente idea a los accionistas:

Como vemos, Montoro ha modificado el pasivo de la empresa, que crea la "reserva Montoro", pero ese capital lo puede usar en el pasivo donde mejor le apetezca.

En lugar de repartir 90.000 €, la empresa “lleva a reservas” un 10% y reparte 81.000€, pagando 20.250€ de impuestos. Pero nadie le obliga a reducir la deuda y puede que incluso ni lo necesite, aunque se intentara solo haría más complicado el juego contable ya que la puedo reducir y luego ampliarla de nuevo, de modo que esos 9.000€ los puede prestar a sus propios accionistas ya que no hacen falta en ningún otro sitio.

Y los accionistas reciben 69.750€ en lugar de 67.500€ y con la alegría de que esos 2.000€ adicionales son libres de impuestos ya que son préstamo y no ingreso. Tendrán que pagar intereses, que de nuevo van a la misma empresa como capital y nuevos beneficios que podrán ser repartidos.

Al igual que el efecto de reducir capital en las SICAV Montoro ofrece a los dueños de las empresas la opción de no pagar impuestos “de momento” con simples juegos contables subjetivos. Cuando las empresa comiencen a hacer todo esto mucho lo llamarán "fraude fiscal", en lugar de llamarlo "legislación chapucera" que es su nombre técnico. No hay fraude alguno es hacer lo que la ley permite.

Una simple bajada de impuestos

No me parecía mal que fuera simplemente eso, una reducción del 10% en la base imponible del impuesto de sociedades es bajar un 2,5% adicional el mismo. El problema es que en lugar de hacerlo para todos, Montoro lo hace solo para las empresas con buenos asesores en impuestos y equipos financieros capaces de interpretar la legislación de un modo óptimo.

Si Montoro le quiere bajar los impuestos que lo haga a todos, sin fomentar más el trabajo de los departamentos que en lugar de aportar valor y competitividad exterior se dedican a interpretar leyes e impuestos.

Beneficiar a las pymes

En medio de la discusión inicial un argumento fue “que esto beneficia a las Pymes y les permite capitalizarse”, no niego que podría ser cierto que en algún caso alguna Pyme use esta deducción para recapitalizar la empresa, pero la realidad es que:

  1. El impuesto de sociedades en las Pymes es irrelevante, porque su volumen hace sencillo jugar (y juegan a saco) con provisiones contables de gastos, trabajo en curso, inventario, o simplemente el salario de los directivos. Muy resumido y sin dar detalles, las PYMEs españolas declaran los beneficios que les da la gana, nunca muchos para no pagar demasiado, nunca pocos para no asustar a los bancos. Que puedan transformar una parte de ellos en reservas no proporciona diferencia alguna.
  2. En las PYMEs donde el dueño se confunde con el director general, las reservas, el capital, la caja y la cuenta bancaria del dueño se confunden de un modo absoluto. De hecho, el señor propietario puede invertir el dinero en comprarse un coche nuevo a la salud de Montoro, y libre de impuestos.

Conclusión

Desconozco el objetivo real de Montoro y su equipo, como no todos son idiotas porque en el ministerio y en el PP existe vida inteligente aunque no lo parezca entiendo que algunos persiguen simplemente bajar impuestos a las empresas y compensar de un modo creativo las deducciones que se eliminan. Lo absurdo del sistema es, o bien para engañar al ministro que decía que se quitasen las deducciones, o para engañar a los votantes. O a los dos.

Si el gobierno quiere fomentar la capitalización de las empresas que penalice el sobre-endeudamiento con impuestos adicionales a los dividendos, o que limite a los bancos el

volumen de préstamos sobre capital que proporcionan, que es bastante más fácil y más claro que fomentar juegos contables o el incremento de fondos propios porque si.

Desde luego, de liberal este gobierno no tiene nada, Milton Friedman debe estar arañando su ataúd escuchando que el gobierno fomenta que los directivos retengan dinero del accionista en vez de dárselo a ellos y que decidan que quieren hacer con lo que es suyo.

Pongase Republicano para la foto

Soy republicano, y soy radicalmente republicano. Creo que todas las instituciones de gobierno y poder deben estar ocupadas por personas elegidas de modo democrático, y que su elección les de legitimidad para ejercer sus funciones. Sobre todo en los cargos más significativos.

No estoy contento por ello en cómo se elige el Jefe de Estado o el consejo del poder judicial, y tribunal constitucional, el primero por ser de designio “divino” (ver a la izquierda otorgar a Franco rango de divinidad implícito no tiene precio) de origen y hereditario de facto, los segundos por tener un proceso de elección poco participativo dada su importancia (que en España deriva en espantoso sistema de cuotas partidistas).

Me gustaría elegir al Jefe (o Jefa) de Estado y que las personas más relevantes del gobierno de los jueces pasaran al menos un chequeo en las urnas, y además un forzoso voto mayoritario. De ese modo evitaríamos ciertos papelones como jueces profundamente extremistas que radicalizan los tribunales o decisiones corporativistas. Además de darles mayor independencia de los políticos. Creo que una república podría traer ambas reformas, ya se que la segunda no tiene mucho que ver y cabe en una monarquía parlamentaria sin problema, pero bueno, ya que nos ponemos a tocar estructuras constitucionales puede ser un paquete razonable.

Como nuestro apreciado Juan Carlos I acaba de abdicar de repente este pensamiento se ha puesto de moda, el republicanismo aflora por doquier. Pero mientras yo quiero una república diferente del sistema actual creo que hay mucho republicano de pose, gente que como la izquierda era republicana en la guerra civil afirma serlo sin pararse a pensar en que consiste ni que ganamos más que el reemplazo del Rey por un presidente.

Para cambios, yo exijo que sean notables, si vamos a cambiar al amable florero que es el actual monarca por un florero elegido me parece un paseo para casi nada. No porque me parezca mal, sino porque me parece poco cambio para el esfuerzo que conlleva tocar algunos puntos troncales de la constitución.

Si el Jefe de Estado va a ser simplemente el primer embajador de cara al exterior y el portavoz navideño del gobierno me parece que nos podemos quedar como estamos, y al menos tenemos un Jefe de Estado neutral ante los partidos al que obligamos a aprender idiomas, protocolo y que tiene un pasado donde no ha insultado a EEUU llamándole imperialista asesino, a los países islámicos llamandoles tiranos o a los gobernantes latinoamericanos llamandoles caciques de república bananera.

Cierto que no ha sido elegido, pero al menos evitamos el segundo caso solo le complicaría la vida a un primer ministro donde resida el poder real, y encima no le puede meter en vereda porque ha sido elegido para un plazo, salvo que se recurra a la tentación de poner al más tonto y más fiel, no sea que se desmandes, o hacer el cargo tan irrelevante como para que no importe quien eres (por un gallifante, dígame sin usar Google el nombre del presidente de Alemania y a que se dedica).

Me gustaría es tener un Jefe de Estado ejecutivo, al estilo de EEUU, con poderes amplios, elegido por la sociedad de modo directo y a doble vuelta hasta tener más del 50% de los votos emitidos. Alguien que pueda personalmente tener legitimidad para toma de decisiones y que se coordine con un primer ministro y su gobierno elegidos desde el parlamento (Francia) o que forme su propio gobierno que se pelee con el parlamento (EEUU). Para mi esto es una república, y lo otro es un cambio de postureo. Maquillaje institucional. Cambiar las cosas pero sin pasarse, que puede molestar a algunos o porque en realidad lo que había (todo el poder en el primer ministro o presidente del gobierno) ya funcionaba bien. Cambiar nuestra monarquía parlamentaria por la república de Italia, Alemania o Portugal es un cambio menor. No me habría parecido mal hacerlo en 1977, pero hoy en día es una diferencia testimonial.

Aquí hago una pausa publicitaria, los señores que saben de esto y escriben libros, tanto @Egocrata como @JorgeGalindo dicen (si no he interpretado mal) que es mejor la elección a través del parlamento (así lo han contado alguna vez “La evidencia empírica señala que los regímenes presidenciales son menos estables y efectivos que los parlamentarios”). De modo que en esto estoy pidiendo algo completamente desaconsejado por los técnicos pero lo mío es como la cosa catalana, es un tema de sentimientos. Al mismo tiempo los propios expertos consultados del tema reconocen que el cambio tiene apenas relevancia.

Aparte del palo recibido desde el sector académico, imagino resistencias a mi pretendida República desde los partidos, tanto de los grandes (por perder el control del candidato, seria posible para un interno lanzarse por su cuenta) como de los pequeños que dejarían de ser hacedores de dioses. Nada de vetar presidentes o impedir su nombramiento, pero además, un proceso a doble vuelta crea una notable tendencia bipartidista (vease Francia en legislativas) haciendo que el voto se vuelque a los partidos que colocan candidatos en las segunda vueltas.

De modo que hay dos modelos de República “fuerte” (presidencialista con Jefe de Estado ejecutivo) versus la República “débil” (parlamentaria, similar a la monarquía parlamentaria actual) y esto hace más complicada la transición, no estamos ante dos opciones de elección fácil (Monarquía Si o NO), sino ante al menos dos opciones alternativas a la actual, lo que hace muy probable que en una elección a tres ninguna de ellas llegue a sumar el 51% lo que nos deja en una situación de bloqueo y en la monarquía actual.

No es suficiente decir que se es partidario de la República, además cuando opinen, si no les parece mal, se decantan por el modelo, que no es precisamente indiferente. Porque República hay mas de una, y más de las dos que yo he presentado simplificadamente también.

También es muy posible que la República sea una “bandera de enganche” fácil para abrir una reforma constitucional completa, lo que sería un pequeño engaño a la sociedad, tal vez mucha gente pretende cambios concretos que no tienen que ver con la jefatura del estado pero sabe que son reformas inviables de obtener negociadas así que busca una “tabla rasa” constitucional donde luchar cada punto de nuevo pensando en que algo pescarán del río revuelto.

Estoy dispuesto a cambiar la monarquía por la república, pero no a tirar abajo completa la base legislativa de la época más prospera de nuestra historia en un par de siglos, a pesar de los últimos años, de modo que los cambios propuestos hay que explicarlos antes de iniciar el camino. Nada de procesos constituyentes desde el papel en blanco, que otros saltos adelante nos han salido fatal.

Prohibamos el heliocentrismo, muera la ciencia.

Sobre el año 1600 se produjo uno de los casos más conocidos (creo) de lucha entre las pruebas científicas y las creencias aceptadas por ciertas élites con poder, en este caso Galielo Galilei contra la iglesia católica. El pobre Galileo era culpable de que sus mediciones indicasen con notable evidencia que la tierra giraba alrededor del sol, y lo peor, era culpable de decirlo y con ello crearle problemas a cierta gente con más poder que cabeza.
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Hoy en día también hay una moda social y sobre todo política entre cierto grupo de la izquierda europea que consiste sobre todo en ir contra la tecnología y los técnicos, la investigación y los avances. Un cierto tipo de ludismo, si es moderno es malo, y si requiere conocimiento científico es aún peor. Bajo un pretendido naturismo y retorno a valores olvidados se afirma que cultivar lechugas abonadas sabe dios con que es mejor que usar abonos químicos diseñados con el máximo uso de conocimiento, experimentación y tecnología posibles. Para esta izquierda la naturaleza y lo clásico tienen el mismo valor reverencial del dogma religioso en la edad media. No atienden a razones, ellos tienen la verdad, la opinión de un chalado vociferante pesa más que los estudios de un aburrido experto que aplica el método científico.

La medicina, un invento demoníaco

De un modo similar a cuando los curanderos oficiales quemaban en la edad media a los precursores de la medicina moderna, hoy se denigra el trabajo de los científicos. Las vacunas son inventos de las farmacéuticas, tanto las nuevas (que tratan enfermedades según ellos inexistentes, todo es un complot) como las antiguas, con una peligrosa moda de no vacunar a tus hijos, por lo visto uno se moría de sarampión hace unos siglos del modo más sano. Si un tratamiento está verificado por las autoridades de salud y fabricado por los mejores laboratorios del planeta es veneno, pero cualquier charlatán que vende botes de cristal cerrados con un corcho te proporciona bien medicina "antigua" y por ello mejor, o peor aún, "nuevas terapias" que se basan en teorías peregrinas como la memoria del agua (que da "base", por decir algo, a la homeopatía, la mayor vergüenza médica de este siglo) o las propiedades de los colores de ciertos cristales u olores. Ciertas suspicacias nacen del coste de los medicamentos y del supuesto beneficio ingente, pero es que investigar, desarrollar y producir medicinas es enormemente caro, como demuestra que solo se hace en el primer mundo.

Ocurre algo similar con la investigación con animales, cualquier investigador médico te dice que es fundamental aunque admita controlarla a los casos mínimos justificados, pero hay movimientos a favor de evitar que el perjuicio a las cobayas de laboratorio, independientemente de si eso puede salvar millones de vidas. Es curioso, sin embargo, que como la derecha religiosa ha tomado la lucha contra el uso de las células madre y la clonación entonces en la izquierda esto se afirme que no es problemático. Un reparto de papeles perfecto.

Alimentación, como en el siglo XII no se come hoy

No solo la medicina, donde el pánico a la enfermedad nos hace comportarnos como idiotas, sino la alimentación, a pesar de que podríamos llegar a decir que todos los vegetales que consumimos son transgénicos (ya que han sido manipulados de los originales silvestres para producir más, tener mejor sabor o ser más resistente) hay una corriente social y política considerable que pretende negar el uso de transgénicos en alimentación pese a su potencial beneficio para la humanidad pudiendo reducir (aún más) el hambre en el mundo o evitar plagas y hambrunas haciendo cosechas más resistentes.

Es evidente que todos queremos un control de la cadena alimentaria, pero la realidad es que las intoxicaciones se producen por malas prácticas en alimentos clásicos no se han producido los supuestos casos de crisis o desastres producidos por alimentos transgénicos. Se trata únicamente de un montón de gente que vocifera contra supuestas catástrofes tal como aquellos profetas del apocalipsis que amenazaban con desastres enviados por dios ante cualquier cambio en las costumbres de la población.

Hoy comemos mejores hortalizas y mucho más baratas por la mejora de los procesos de cultivo, y tenemos pescado a precios muy bajos gracias a las piscifactorias, pero aún así existe una corriente que sugiere que volver a los procedimientos del siglo XIX y su absoluta falta de productividad es positivo, la excusa oficial es que al producir la décima parte crearemos 10 veces más puestos de trabajo, y tendremos comida diez veces más cara. Supongo.

Esta corriente debe considerar que los investigadores y científicos son seres malvados que buscan la destrucción de la humanidad, o el dominio del capitalismo, albergo notables dudas que sea así, si bien todo invento puede ser utilizado para el mal, los investigadores médicos y alimentarios son mayormente gente que dedica su vida a intentar solucionar los problemas de la humanidad, para encontrarse cuando traen una solución con miradas de suspicacia y que la gente prefiere agua con azúcar a lo que ellos les dan.

Si, a mi también me da recelo Monsanto por sus políticas comerciales, el mismo que Google, pero su gestión es responsabilidad de los departamentos de competencia, no de legisladores al estilo del ministerio de magia de Harry Potter que solo persiguen evitar el uso de ciertas técnicas no sea que destruyan nuestra sociedad.

Ingenieros, cómplices del mal del capitalismo

Más allá, y se que más discutible se encuentran los ingenieros, en los años 80 se anunció el fin del petróleo y del gas con consecuencias apocalípticas mostradas en gran parte del cine de la época. Ante esa amenaza un sufrido montón de ingenieros investigó formas de seguir teniendo energía, una de ellas muy de moda es el fracking. Está técnica permite extraer (supuestamente) gas y petróleo a problemas. Pero dado su uso masivo en EEUU y que el país no está ardiendo entero es lógico pensar que hay casos donde no hay peligro y es más barato sostenible, conveniente y posiblemente menos peligroso que tener petroleros recorriendo nuestras costas.

A pesar de ello, en lugar de crear una comisión de expertos técnicos en como definir los parámetros que permitirían el uso del fracking con seguridad muchos colectivos se han lanzado a una negativa radical. Como si la extracción del petróleo que consumimos hoy fuera 100% segura, simplemente se niegan a los cambios, podemos extraer del modo que ya lo hacemos donde ya lo hacemos pero no de modos nuevos ni en lugares nuevos.

Imagino la cara de los inventores del fracking anunciando que creen haber conseguido una prorroga para la humanidad mientras mejoramos otras energías y ver que se les echa en cara querer destruir el planeta.

Otro ejemplo es como es sorprendente que quemar carbón tenga mejor fama que la energía nuclear, pese a que en agregado produce mucha más contaminación y el CO2 es hoy un problema mayor que todos los isotopos radioactivos emitidos juntos. Entiendo que el peligro de una central nuclear está muy concentrado y eso llama más la atención, pero hay también un "miedo tecnológico". No tememos más al carbón porque lleva ahí más tiempo. Pese a ello han muerto y mueren muchos más mineros que empleados de centrales nucleares, lo mismo que el CO2 emitido es más dañino que la suma de los incidentes nucleares juntos.

Podría continuar con más ejemplos como la negativa construir presas y pantanos, la negativa a desarrollar ferrocarriles de alta velocidad, los que hay siempre son más que suficientes, nunca hay justificación para más que no sea el consumismo innecesario, da igual que reemplaces aviones o coches que generan CO2 por trenes eléctricos, una locomotora diésel a 80 kmh es bien, una línea eléctrica a 200 kmh es mal. El 10% del consumo de derivados del petróleo son los aviones, pero lo malo de verdad son las nuevas vías de tren si son de alta velocidad. Los diseñadores de trazados ferroviarios según algunos son tipos que odian toda vida animal, vegetal o todo estupendo paisaje.

Me parece positivo que se pongan controles a la tecnología y a su uso, pero sería mucho más conveniente que estas cuestiones se discutieran en el terreno del conocimiento y no por políticos y/o desconocedores de las materias de turno. Sobre todo cuando, en un contexto de globalización económica como el actual, posponer el uso de la tecnología produce perjuicios económicos en el corto y medio plazo a nuestras sociedades contra aquellas que se dejan dirigir desde la experiencia empírica y no los miedos a lo desconocido, la memoria mágica de un tiempo pasado idílico que no existió y al arcaismo social.

Supongo que es mucho pedir que antes de legislar sobre ciertos temas evidentemente técnicos y de comprensión compleja se delegue la opinión sobre alternativas en los que tienen el conocimiento para ello, y lo que no se respalde desde el conocimiento no se tenga en cuenta en el discurso político. Para algunos, hacer política es precisamente meter sus patazas en las áreas de conocimiento aplicado para rectificar la realidad hasta que cuadre con sus prejuicios.

Twitter vs Estadios de fútbol, ¿debe estar “todo” permitido?

En estos días se esta debatiendo mucho acerca de si se debe limitar lo que la gente puede decir en las redes sociales o si el mal gusto no debe ser delictivo, sobre todo a cuenta de los detenidos por supuesta apología del terrorismo de hace unos días, o por el reciente "incendio" (nuestro de cada semana) por el asesinato de Isabel Carrasco.

Desde luego no apoyo que hacer un comentario sobre las incomparables vistas de Madrid que tuvo Carrero Blanco deba ser tenido en cuenta por las fuerzas de seguridad o la justicia, pero no creo que pedir aplauso públicamente dos horas después de que le disparen tres veces a un cargo político "porque se lo merecía" o reiterar continuamente lo útil que han sido para la sociedad los crímenes de ETA y alabar su trayectoria deba quedar impune por completo y se deba permitir. Lo mismo me vale para otras amenazas (Pilar Manjón), alabanzas (franquismo, nazismo, racismo). Existe una línea, yo no se donde y no voy a discutir cual es, pero creo que hay que ponerla en algún sitio aún en el conocimiento de que en el límite de la misma siempre habrá algún tipo de "injusticia" entre dos acciones muy cercanas donde una esté castigada y la otra no, tal como ocurre con el límite de velocidad en autopista, ir a 119 kmh es legal e ir a 121 kmh no, ¿es relevante esa diferencia?, no, pero en algún punto debes marcar un límite. Es más fácil en cantidades que puedes medir, es cierto que la idiotez no se mide con un rádar y eso dificulta la decisión.

Como la discusión en las redes sociales se encona enseguida, por la pretendida reclamación de libertad de expresión, Internet nació libre y todo eso, creo que es positivo irnos a comparar con un submundo social menos defendido por los intelectuales, el fútbol y la subespecie humana conocida como aficionado, un conocido deshecho evolutivo del ser humano que es más fácil distinguir en su propio hábitat dada su habilidad para ocultarse.

Por suerte, cada semana el fútbol nos deja maravillosos ejemplos, esta grácil señora justo ayer, 18 de Mayo haciendo el racista gesto del mono a Mamadou Koné por su osadía de pretender hacer un gol al sagrado equipo del Llagostera.

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¿Alguien en su sano juicio quiere defender el derecho de esta señora a repetir esto cada dos semanas en una grada?

No pido pena de cárcel, solo pregunto ¿debe ser impune? ¿le dejamos que lo repita cada vez que quiera? Cada semana los campos de fútbol se llenan de bocazas, racistas, banderas de todo pelaje (en su mayoría de ultraderecha, será tradición por algún motivo que desconozco) que la sociedad repudia, y que aunque no hay (por desgracia) tolerancia cero si existen reglas y prohibiciones numerosas a su práctica. Y nadie se queja por ello.

Se cierran campos, se prohíbe la entrada a los campos a las personas que tienen conductas no admitidas y se reconoce que debemos luchar contra estas situaciones. No se consigue siempre, pero aunque siempre ha voces que claman por la injusticia de ser "chivo expiatorio" no se lanzan defensa de la libertad de expresión de señoras como la de la foto para manifestar el disgusto que le produce la apariencia de un jugador concreto. Nos reímos mucho con la ocurrencia de Alves con el plátano, pero si le cierran el campo al Villareal cuatro partidos no vuelve a caer un plátano de la grada en esa ciudad en veinte años. Y tampoco se acabaría el mundo, al contrario, en un plazo breve de tiempo ese mundo será mejor.

¿Por qué admitimos que se luche contra ciertas conductas en un campo de fútbol pero no se puede hacer lo mismo en las redes sociales? ¿Ser racista en un campo de fútbol es peor que serlo en Twitter? ¿Permitiríamos una pancarta en el fondo sur de algún estadio con los textos pidiendo más muertes como la de Isabel Carrasco o pediríamos que se detenga el partido e interviniera la policía para llevarse al imbécil que la muestra fuera del campo? ¿Alguien permitiría que en un partido contra la Real Sociedad alguien defienda que opina que el asesinato de Aitor Zabaleta era merecido (nota evidente: No, no lo era) en un cartel?

Desde luego, lo que me parece inaceptable en un campo de fútbol me lo parece en un bar o en una red social, comencé en Internet en 1989, para mi es tan parte de mi vida como la televisión o las terrazas en verano. No entiendo que Internet y RealLife™ sean mundos separados. El que es un imbécil en el bar, lo es en su casa y lo es en Internet, no existe las personalidades paralelas más que en los casos de tratamiento médico. Si dices una estupidez en un bar o lanzas un grito racista en un campo de fútbol tienes habitualmente la suerte de que no te están grabando en vídeo y no hay testigos de cargo, que las tonterías en Internet en cambio queden grabadas hace que sea más sencillo determinar la culpabilidad. Lo mismo que puedo saltarme muchos semáforos en Madrid pero si lo hago en el de la entrada a O’Donnell me sacan una foto y me ponen una multa. No hay injusticia en ello, solo falta de impunidad.

No defiendo que se apliquen en el caso de los comentarios Isabel Carrasco penas de 10 años como parece que se podría llegar a aplicar en alguna ocasión. Me parece absolutamente desproporcionado por la gravedad del hecho y sus consecuencias, pero tampoco creo que se condene por enaltecimiento del terrorismo en un mitin sea delito pero no sea punible si lo haces desde una cuenta de Twitter, o que puedas decir múltiples veces y durante horas (incluso cantando) que te parece fenomenal cometer asesinatos contra políticos y que a ver si cunde el ejemplo. Todos podemos patinar en una frase desafortunada, pero la reiteración muestra la intencionalidad y elimina el factor de inocencia.

Tal vez hay una decisión de la administración de "dar ejemplo" a las redes sociales y un exceso de mano dura en las acusaciones, pero creo que deberíamos esperar a las decisiones judiciales, abandonar la pretensión de "aquí todo vale" porque no debe haber territorios para la impunidad y decidir si aplicamos la legislación actual (que puede tener penas mínimas exageradas tal como parece) o creamos nuevas leyes para la gestión de estos casos tal como se hace con los campos de fútbol.

Yo vería bien y justo que gran parte de los recientes acusados fueran condenados a no poder expresarse a través de redes sociales durante un periodo determinado (en algún caso todo lo largo que sea posible, en otros podemos esperar a ver si maduran apelando a la idiotez congénita de los menores de 25 años, por decir una edad cualquiera superior a la de algunos de los tontos que han sido protagonistas) igual que se expulsa a personas de un campo de fútbol, o que las redes sociales que no dispongan de medios de autocontrol suficientes sufran algún tipo de penalización igual que se puede cerrar un estadio por los actos de los aficionados. Tal vez el problema es que la justicia no actúa si no es para imponer castigos demasiado severos. Si es así estamos señalando una carencia legislativa, si no queremos leyes nuevas o permitimos aplicar las penas mínimas o defendemos una impunidad en unos márgenes concretos.

Sobre el autocontrol, me he aburrido, como muchos, de reportar barbaridades inadmisibles en Twitter, con un efecto casi nulo. Se que es difícil ejercer de juez, pero el autocontrol de Twitter no funciona adecuadamente en muchos casos bastante evidentes, me parece que la decisión de la empresa de pecar por defecto más que por exceso es visible, como si cerrar una cuenta fuera un atentado a los derechos humanos. Hay otras redes sociales muy conocidas donde decir ese tipo de barbaridades provoca el cierre de la cuenta en menos de una hora. Es cierto que la puedes volver a abrir y que aún así se dicen muchas idioteces, pero es posible poner más control. Es cierto que en el otro extremo en Facebook te pueden cerrar la cuenta por subir obras de arte donde se vean desnudos, lo que roza la idiotez.

No creo que la señora de Gerona, esos 21 acusados del primer grupo, o los tres idiotas del asunto de Carrasco deban quedar impunes o merezcan mi defensa a ultranza. Tampoco creo que merezcan ir a la cárcel por lo que yo he visto a pesar del desprecio que me produce gran parte de lo que he podido ver. Tal vez en sistemas judiciales que permitan más originalidad en el castigo esto sería más fácil de resolver. Pero la solución no creo que sea crear espacios de impunidad para que los imbéciles del mundo puedan liberarse de las cadenas que la civilización les impone en el mundo exterior.